1-¿Cuáles han sido los elementos clave para la reactivación del transporte colectivo en la isla de Menorca?
La clave está en un esfuerzo
organizativo por parte del Consell Insular consistente en un gran aumento de la
oferta de autobús -destinos, frecuencias y horarios- para unir los
principales núcleos de población de la isla así como en la implantación de
servicios vinculados a eventos como las fiestas de cada municipio o
celebraciones deportivas. El objetivo principal de este esfuerzo es conseguir
que el usuario habitual del automóvil perciba que tiene una alternativa para
cada destino y para cada momento (servicios nocturnos) se manera que se produzca
un cambio de cultura de movilidad.
2- ¿Por qué no se había desarrollado anteriormente el transporte colectivo?
Los servicios de autobús ya
existían desde hace tiempo pero tenían grandes déficits de todo tipo. Había
pocas líneas con una frecuencia de paso muy baja. De este modo se
retroalimentaba un sistema que no era competitivo frente al automóvil. En
realidad las anteriores administraciones no tenían entre sus planes cambiar este
esquema. Históricamente ha habido una falta de voluntad política porque la
movilidad no se ha percibido como un problema prioritario.
3- ¿Cómo se ha producido un cambio en la visión tradicional del tema?
La isla fue declarada Reserva
de la Biosfera en 1993 y en Menorca siempre ha existido un acusado sentido
colectivo de preservación de la isla. En este contexto se había ido
desarrollando en los últimos años una conciencia ciudadana respecto
a la necesidad de marcar un punto de inflexión en el modelo de movillidad.
Esto coincidió con un cambio en el Consell Insular que en 2003 decidió
incluir en sus prioridades políticas el transporte
colectivo.
4-¿Y cómo se ha logrado romper la barrera para cuestionar la hegemonía del automóvil no sólo físicamente sino en las mentalidades?
El proceso se inició con el
ofrecimiento de servicios de autobuses en concentraciones de población puntuales
con motivo de eventos deportivos o fiestas. Esta estrategia proporcionó la
oportunidad para hacer llegar la apuesta por el transporte colectivo a muchas
personas a la vez. A partir de aquí se iniciaron el resto de actuaciones
orientadas a proporcionar más servicios regulares y de mayor calidad. Esto se ha
traducido también en la puesta en marcha de elementos complementarios pero no
menos importantes como la creación y mejora de estaciones y paradas; la
unificación de la imagen corporativa de los autobuses o la fidelización de los
usuarios mediante sistemas de tarjetas.
5- ¿Se ha tenido en cuenta la presión que se ejerce sobre la demanda de movilidad durante la temporada alta turística?
En el período de mayor
afluencia turística la presión humana sobre el territorio se multiplica por
tres. Los nuevos servicios están pensados para afrontar esta realidad que tanto
ha influído en el uso del automóvil. Por tanto es esencial que los
visitantes de la isla sepan que pueden disponer de una alternativa en sus
desplazamientos.
6-¿Hasta qué punto ha cambiado la movilidad de la isla con las últimas iniciativas de fomento del transporte colectivo?
El transporte en autobús ha
ganado más de un millón de usuarios anuales desde 2003. Esto ha sido posible por
la mejora de las líneas ya existentes así como por la creación de nuevas líneas.
Esto demuestra las posibilidades de una buena política de
oferta.