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Las claves del proyecto
 
LAS CLAVES DEL PROYECTO
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1- ¿Cuáles son los elementos clave en la implantación de supermanzanas?

La supermanzana es una solución integral que une urbanismo y planificación de la movilidad con el objetivo de limitar la presencia del vehículo privado en el espacio público y retornar éste al ciudadano. El concepto de supermanzana rechaza la idea, tradicionalmente asumida, de que cualquier calle de la ciudad puede ser usada por el tráfico de paso sin restricciones.
En consecuencia, el primer elemento clave para desarrollar supermanzanas será establecer una jerarquía de las vías de la ciudad: las básicas que canalizarán el tráfico de paso y ayudarán a determinar la ubicación de las supermanzanas y las secundarias que estarán cerradas al tráfico de paso aunque abiertas, en condiciones especiales, a cierto tipo de tráfico como vehículos de residentes, servicios, emergencias, carga y descarga.
Si antes había un régimen general de circulación para toda la ciudad, con la implantación de supermanzanas habrá dos: el que rige en las vías básicas dónde el vehículo debe poder circular con garantías de continuidad, ocupando un lugar preferente, y el régimen de la supermanzana, dónde la prioridad en todo el espacio público es para el peatón y el resto de móviles deben adaptarse a él. Este el segundo elemento clave: la primacía del peatón. Esta primacía es la base que da sentido a todo el conjunto de intervenciones con las que se perfilará la supermanzana: calles de sección única para una accesibilidad universal, seguridad debido a la limitación de velocidad a 10 km/h y desarrollo del potencial para incrementar la habitabilidad y el confort en el espacio público.


2- Se ha citado la incidencia de la supermanzana en el vehículo privado, pero ¿cómo condiciona al conjunto de la movilidad?

La supermanzana no está pensada como un esquema aislado en la ciudad –a diferencia de lo que sería un espacio peatonal tradicional- Se trata de una unidad funcional que puede multiplicarse por todo el territorio urbano. De hecho, el potencial transformador de la supermanzana sólo podrá desarrollarse plenamente cuando la ciudad esté estructurada según este esquema. Una vez llegado este escenario se podrá constatar un cambio fundamental en la movilidad: la creación de una red segregada para cada modo de transporte en superficie.
La creación de vías básicas ya es un primer paso en esta dirección y las supermanzanas en funcionamiento permiten desarrollar nuevos ejes peatonales y para ciclistas. La consecuencia es que cada móvil puede desplazarse a la velocidad que le es propia con las mínimas interferencias y conflictos con otros móviles. Sin embargo la segregación de redes precisa también de la coordinación entre ellas para facilitar el trasvase de un modo de transporte a otro: la intermodalidad. Los nuevos espacios públicos que aparecen con la implantación de las supermanzanas también inciden en el aparcamiento y la carga y descarga, a los que, en primera instancia, se aplica una regulación en superficie para considerar su paso al subsuelo en una etapa posterior.

3- ¿Cómo se decide dónde puede haber una supermanzana y qué pasos hay que seguir para pasar del concepto a la aplicación real?

La decisión inicial y la posterior implementación se basa en la aplicación de una metodología, aunque la decisión final dependerá de factores políticos y sociales. Primeramente se deben determinar cuales son las vías básicas estudiando las características de las vías y la intensidad del tráfico que transcurre por ellas. Las vías principales deben cumplir una serie de requisitos relacionados básicamente con su capacidad de comunicar todos los barrios de la ciudad y la ciudad con el exterior. Una vez determinadas las vías básicas se pueden ubicar las supermanzanas sobre el mapa pero entonces hay que estudiar cual sería el efecto sobre el tráfico de esta decisión a través de la simulación. En función del resultado, la ubicación de las supermanzanas se confirmará o deberá ser reconsiderado. Si se confirma la ubicación de la supermanzana, los técnicos deben redactar un proyecto en detalle que deberá debatirse públicamente. En este punto cada municipio cuenta con su propio proceso en el que se incluye la participación ciudadana. Una decisión política fijará el calendario para adjudicación y ejecución de las obras.

4- ¿Hasta qué punto, una vez construida, la supermanzana se convierte en un espacio cerrado?

De hecho sólo está cerrada al tráfico de paso, el resto de automóviles pueden acceder aunque lo normal es que exista un tipo de regulación en las entradas con horarios, señalización y barreras, teniendo en cuenta que éstas pueden abrirse para dar entrada a los vehículos que lo requieran. La supermanzana en un ámbito flexible. Esta posibilidad contribuye a la funcionalidad de la ciudad dado que ocasionalmente y por distintas razones (obras, actos en la calle) el vehículo de paso puede verse obligado tomar una ruta alternativa. También es posible que la supermanzana no disponga de barreras físicas en los puntos de acceso pero en ese caso su diseño deberán contemplar un esquema de sentidos de circulación refractarios que disuadan de entrar al vehículo de paso si no hay ningún motivo excepcional que justifique esta acción.

5- ¿Una supermanzana es adaptable a cualquier tipo de ciudad?

Sí, se adapta a cualquier tipo de morfología urbana. En Barcelona se ha pensado para toda la variedad posible de tejidos de la ciudad, que va mucho más allá del conocido ensanche de Cerdà. En este sentido también se ha dibujado un esquema para Vitoria que presenta, en su conjunto, una morfología distinta a la de Barcelona. Teniendo en cuenta estas diferencias, en relación a la movilidad de los vehículos de paso es importante que las supermanzanas puedan tener unos 400 metros de lado, de manera que faciliten la continuidad de los flujos de circulación. Dentro de la supermanzana las intersecciones entre las calles interiores deben producirse cada 100 metros, que es la distancia más adecuada para el desplazamiento y estancia de los peatones.

6- ¿Qué consecuencias tiene la supermanzana para la ciudad?

Algunas medidas como la peatonalización o la limitación del tráfico ya se han aplicado en las ciudades sin que existan supermanzanas. Lo que sucede es que en la supermanzanas estas medidas se llevan a sus últimas consecuencias de forma sistemática y generalizada. Por ello se puede afirmar que la implantación de supermanzanas va más allá de intervenciones esporádicas para convertirse en un nuevo modelo de ciudad. Los efectos de este modelo a corto plazo son la disminución de los impactos negativos del tráfico (contaminación, ruido, accidentalidad, intrusión en el espacio público) con el consiguiente aumento de la calidad de vida. En el espacio ganado al automóvil (calles interiores de la supermanzana) se pueden desarrollar intervenciones que favorezcan la accesibilidad, el bienestar y la interrelación entre las personas.

7- Sin embargo ¿no aumentará la congestión en las vías básicas al tener que absorber el tráfico que antes se desplazaba por el resto de vías?

Este fenómeno será inevitable al principio pero a más largo plazo, la progresiva implementación de la supermanzana tenderá a disminuir la cuota del vehículo privado motorizado en la demanda de movilidad. El desarrollo de ejes peatonales y ciclistas en condiciones de continuidad y seguridad serán un factor determinante para un cambio modal.