Para cada problemática se utilizan unos sensores y estructuras distintos.
Riego
Así, en el caso del agua de riego hay unos sensores de humedad de última
generación que permiten controlar en tiempo real la humedad del suelo y, por
tanto, las necesidades de las plantas. El sensor mide esta información y envía
el dato. Así se puede establecer en cada momento el grado de estrés
hídrico de los árboles y de la cobertura vegetal urbana. Así se determinan las
necesidades reales de riego en cada zona y
momento.
La red de estos sensores se reparte por
toda el sistema de zonas verdes y es esencial para evitar un gasto excesivo en
agua. Además, el sistema proporciona un mejor estado de la vegetación, ya que
impide exceso de riego o, por el contrario, que el riego no se efectúe cuando
las condiciones lo exigen.
Alumbrado
En el caso del alumbrado urbano, se
propone un sistema multifuncional e inteligente, basado en sensores activos y
tecnología de LED. Así se reduce el consumo en la iluminación de la ciudad, ya
que las farolas con sensores activos integrados detectan la presencia o el paso
de personas o vehículos y adaptan su nivel de luminosidad a cada situación. Así,
una calle o avenida puede hallarse con un mínimo de iluminación por la noche,
pero activarse cuando haya paso de vehículos o personas. Esto mejora también la
seguridad ciudadana.
Tráfico y
aparcamiento
Uno de los ámbitos más innovadores es el
del aforo de vehículos. Urbiótica ha desarrollado un sensor de paso de vehículos
que se puede implantar de forma masiva y económica y que ofrece una cobertura de
datos muy amplia.
El sensor captura datos de paso, tipo de vehículo (coche, motocicleta o
camión) y puede deducir su velocidad. La
información recogida con una red densa de estos sensores alimenta un Sistema de
Tráfico Inteligente. Los datos en tiempo real permitirán hacer estimaciones y
análisis más completos y exactos, que servirán para comprender mejor y gestionar
la movilidad urbana.
Otro elemento relacionado con el tráfico es
el sensor de aparcamiento en el
exterior. Esto puede aliviar mucho
las congestiones, ya que se ha calculado que el 40% del tráfico urbano se genera
por conductores que buscan aparcamiento. El sensor detecta la ocupación del
espacio disponible en la calle. Mediante el uso de este tipo de sensores y de
paneles informativos correspondiente, se podrá dar información en tiempo real
del número de plazas libres en un sector de la calle. Este tipo de información
mejorará la movilidad general del tráfico rodado en la ciudad. Además, se
reducen las emisiones y la contaminación acústica debido a la congestión de
tráfico.
Residuos
Por lo que respecta a la recogida de
residuos sólidos urbanos, que ya es un sector muy tecnificado pero sin
soluciones para mejorar directamente la eficiencia de las rutas de recogida. En
este proyecto se ha desarrollado un sensor de nivel de ocupación de cada
contenedor, que detecta y envía el nivel porcentual de ocupación de un
contenedor urbano. Ello mejora la eficiencia de los recorridos de recogida, pero
también tiene un efecto positivo en el estado de limpieza de las calles, ya que
no hay contenedores que rebosan, y evita que los ciudadanos deban buscar un
contenedor que aún tenga capacidad para los residuos.
El dato en tiempo real procede de cada
contenedor y también mejora el control de la cantidad de residuos.
Pavimento sensitivo
Quizá el elemento más innovador y avanzado sea el pavimento
sensitivo. Se trata de un sensor que detecta la presencia o no de personas y manda los datos a un procesador
que, a partir de algoritmos matemáticos, calcula con precisión el paso de
personas por cierto tramo o el tiempo de espera de una cola de personas en un
monumento o una parada de transporte.