Las claves
para entender el cambio hacia una
nueva cultura del autobús son sociales y políticas.
· Sociales en la
medida en que había una creciente conciencia ciudadana sobre la necesidad de
cambiar el modelo de movilidad insular y sobre el malestar de fondo causado por
la dependencia respecto al automóvil.
· Políticas por cuanto a
partir de 2003 el transporte colectivo se introdujo de forma decidida en la
acción de gobierno del Consell insular.
A
partir de esa fecha el Consell fue aprovechando las oportunidades de implantar
servicios de autobús en las concentraciones masivas de personas que se iban
produciendo en la isla, desde las fiestas de los ocho municipios de Menorca
hasta la creación de un nuevo pabellón
deportivo para los encuentros del equipo local de baloncesto. En este caso, se
ordenó por primera vez en la isla el acceso a una concentración de personas
desde la perspectiva del transporte colectivo.