Dentro de los resultados esperados de la implantación de la
supermanzana cabe distinguir entre los que se producen a corto y a medio-largo
plazo.
A corto plazo:
• Reducción de la contaminación atmosférica y
acústica en las calles interiores de la supermanzana, consecuencia de la
eliminación del tráfico de paso.
• Aumento significativo de la superficie del
espacio público disponible para el peatón. Se invierte el reparto de la
ocupación del espacio público, hoy dominado por el coche, a favor del
peatón.
• Sobre este espacio público
ganado para el peatón se pueden desarrollar intervenciones en el paisaje urbano
con elementos atractores, corredores verdes, mobiliario urbano,
etc.
• Aumento de la
accesibilidad y de la seguridad dentro de la supermanzana en virtud de la
creación de calles de plataforma única, el establecimiento de la prioridad
peatonal y la limitación de la circulación a vehículos de residentes y
servicios. Los sectores sociales que no disponen de coche ganan en
autonomía.
• Reordenación espacial del
aparcamiento en superficie.
• Reordenación horaria y
espacial de la carga y descarga.
• Disminución de los
conflictos entre los modos de transporte a partir de la creación de las
distintas redes de movilidad (peatones, ciclistas, transporte colectivo en
superficie) de manera que no interfieran entre sí y, a la vez, obteniendo el
máximo partido de la intermodalidad.